Tema 6
LA IGLESIA
La Casa de Dios
Para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.
Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos.
Todas las personas son bienvenidas a las reuniones de la iglesia. Jesús está edificando su iglesia en todo el mundo para bendecir, ayudar y proteger a los creyentes.
Y yo (Jesús) también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.
El Cuerpo de Cristo
y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.
La iglesia no es un edificio o un local. Sin embargo, es importante tener un lugar donde reunirse con otros creyentes. La Biblia nos enseña que la iglesia es el cuerpo de Cristo. Nosotros somos el Templo o la casa de Dios.
Corintios 3:16
“¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?”
Las Reuniones de la Iglesia
No dejando de congregarnos como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuando veis que aquel día se acerca.
Alabamos a Dios como una expresión de amor. Es grandioso cuando niños, jóvenes, adultos y ancianos juntos levantan sus voces para cantar a Dios. Como parte de nuestra adoración, presentamos nuestros diezmos y ofrendas al Señor. Todas las ofrendas son voluntarias.
Corintios 9:7-8
“Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;”
Dad, y se os dará; medida buena, apretada remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.
El que da, recibe, y el que siembra, cosecha. El diezmo es el 10% de nuestro ingreso. Si entregamos fielmente nuestros diezmos y ofrendas, nunca faltará recursos para la obra de Dios. Al mismo tiempo, Dios nos promete bendición y protección.
Traed todos los diezmos al alfolí (la iglesia) y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.
Los diezmos y las ofrendas se utilizan para realizar actividades y pagar cuentas como; luz, alquiler, etc. La mayor parte del trabajo de la iglesia es voluntario, pero es correcto para el Pastor y su equipo de trabajo, recibir un reconocimiento por su labor.
Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.
Por medio de la prédica aprendemos sobre la vida cristiana. También se ofrece oración para salvación y otras necesidades.
La Organización de la Iglesia Local
Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.
La iglesia local es dirigida y administrada por un Pastor y otros líderes. Los ministros predican la Palabra de Dios y preparan a la congregación para cumplir con la visión. En la iglesia hay mucho para hacer y todos pueden ayudar. Es importante encontrar un lugar, para servir.
Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros profetas; a otros, evangelistas; a otros, Pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.
La Obra de la Iglesia
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Antes de ir al cielo, Jesús nos mandó a compartir el evangelio con todas las personas del mundo. Algunas personas viajan a otras naciones o culturas. El resto de la iglesia puede involucrarse en misiones por medio de oración y ofrendas.
Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.
Todos los miembros son importantes para el servicio de la iglesia local. Servimos a Dios, a los hermanos de la iglesia y al mundo. Ayudamos a los enfermos o necesitados. También podemos ser una bendición a las personas que no son miembros, mostrándoles el amor de Dios.
Si el discípulo quiere ser parte de la iglesia, pueden hablar con los lideres. Enseña al discípulo como entregar sus diezmos y ofrendas. Ayuda al discípulo encontrar un lugar de servicio en la iglesia. Es necesario descubrir los dones e intereses del discípulo y presentarlo a los líderes adecuados.
No olviden llenar la “Hoja de Progreso” al final del libro.
Resumen
- En la iglesia, los miembros son instruidos, bendecidos y protegidos.
- La economía de la iglesia está suplida por los diezmos y las ofrendas.
- Es importante servir en la iglesia local.
Metas de este tema
Las metas están escritas al discipulador, sobre el discípulo.
- Invita al discípulo a la iglesia.
- Enseñar al discípulo como diezmar y ofrendar.
- Mostrar al discípulo las oportunidades de servicio en la iglesia.