Tema 7
LAS ORDENANZAS
Orden y Obediencia
pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz. Como en todas las iglesias de los santos… pero hágase todo decentemente y con orden.
Las dos ordenanzas para la iglesia son; el bautismo en agua, y la santa cena. Es importante obedecer a Dios, porque el orden atrae la bendición de Dios.
El Bautismo en Agua
El primer paso de obediencia a Cristo es ser bautizado en agua. El bautismo en agua no nos salva, pero es para todos los creyentes.
El que creyere y fuere bautizado, será salvo; más el que no creyere será, condenado.
El bautismo es una confesión pública de nuestra fe en Jesús y simboliza el ser sepultado y resucitar para una nueva vida.
A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.
Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.
La Manera Bíblica de Bautizar
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó.
El requisito para ser bautizado en agua es ser salvo. La palabra “bautizar” significa “sumergir.” Se puede bautizar en un río, lago o una piscina. Algunas iglesias tienen un baptisterio. La Biblia no indica una edad mínima para ser bautizado en agua; solo que sea creyente.
Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan. Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo. Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.
Si alguien ha sido bautizado con otra clase de bautismo es necesario ser bautizado de nuevo correctamente como un testimonio de su propia fe en Jesús.
La Santa Cena
Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.
La segunda ordenanza para la iglesia es la Santa Cena. La Santa Cena es sagrada y muestra nuestra esperanza del retorno de nuestro Señor Jesucristo y lo que Dios ha preparado por nosotros.
los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.
1 Tesalonicenses 4:16-17
Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.
Partimos de un solo pan y tomamos de una misma copa. Esto nos muestra la unidad del cuerpo de Cristo. Si hemos pecado conscientemente, debemos confesarlo y pedir perdón antes de recibir la Santa Cena.
Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados.
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
El pan representa el cuerpo de Cristo que fue herido para proveer sanidad. El vino representa el nuevo pacto en la sangre de Cristo y el perdón de nuestros pecados. El poder de Dios está presente cuando celebramos la Santa Cena.
Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.
El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.
La Biblia no indica que una persona tiene que ser bautizada o tener una cierta edad para participar en la Santa Cena. Podemos celebrar la Santa Cena como familias y hermanos en la iglesia o en las casas.
Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,
Si el discípulo no está bautizado en agua como creyente, el discipulador puede bautizarlo siguiendo estos pasos.
Preguntando “¿quién es tu Señor?” da la oportunidad al discípulo contestar “Jesús” y confesar su fe públicamente.
Declarar: “Por el mandato de Jesucristo y tu confesión, yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.”
Instruye a la persona tapar su nariz, para evitar que
entre agua.
El discipulador puede servir la Santa Cena a su discípulo, para explicar su significado. Recuerda dar gracias a Dios por el pan y el vino.
No olviden llenar la “Hoja de Progreso” al final del libro.
Resumen
- Todas las personas que han recibido a Cristo necesitan ser bautizadas en agua.
- La celebración de la Santa Cena es para recordar la obra de Jesús por nosotros.
Metas de este tema
Las metas están escritas al discipulador, sobre el discípulo.
- Bautizar al discípulo en agua, sino ha sido bautizado correctamente antes.
- Celebrar la Santa Cena para enseñar al discípulo sobre su significado.