Tema 8
LA SANIDAD
Dios Puede y Quiere Sanar a Todos
3 Juan 2
“Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.”
cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.
Cuando falta fuerzas o salud podemos pedir la ayuda de Dios.
Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme. Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio. Y así que él hubo hablado, al instante la lepra se fue de aquél, y quedó limpio.
El Señor es Nuestro Médico
y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hiciereis lo recto delante de sus ojos, y diereis oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié (permite) a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador (Médico).
Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón; Porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo.
La Palabra de Dios es una medicina milagrosa. Si una persona recibe suficiente de la Palabra de Dios, se puede recuperar de cualquier enfermedad. La alegría del Señor es otra medicina sobrenatural.
El corazón alegre constituye buen remedio; Mas el espíritu triste seca los huesos.
Jesús Llevó Nuestras Enfermedades Sobre la Cruz
para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.
Pedro 2:24
“quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.”
En la cruz, Jesús tomó en sí mismo todos nuestros pecados, las enfermedades y la pobreza.
Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.
Como Recibir la Sanidad
¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas. ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
Hay muchas maneras para recibir la sanidad de Dios. El mismo enfermo puede pedir la sanidad por fe en oración. También podemos orar unos por otros para ser sanados. Si la persona está muy enferma, se puede llamar a los líderes de la iglesia.
Y (Jesús) les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura… Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera no les hará daño: sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
En las reuniones de la iglesia, sucede que los ministros ofrecen oración para sanidad con imposición de manos. La celebración de la Santa Cena es otra oportunidad para recibir la sanidad.
Como Vivir en Salud
La forma en que vivimos afecta a nuestra salud. Tenemos que vivir en amor y perdonar a los que nos ofenden. Para mantener la salud, es también importante; el descanso, la alimentación sana y el ejercicio físico.
Instruye al discípulo como orar por los enfermos con imposición de manos, considerando la ética. Pueden orar juntos por sanidad si el discípulo o alguna persona cercana lo necesita. Si los resultados no llegan inmediatamente, es importante seguir dando gracias a Dios mientras se recupera. Se puede recibir la sanidad de Dios en una reunión de la iglesia, por medio de la oración de un ministro. Los testimonios de sanidad dan esperanza y fe a otras personas enfermas.
No olviden llenar la “Hoja de Progreso” al final del libro.
Resumen
- El Señor quiere y puede sanar a todos los enfermos.
- Todos los creyentes pueden orar por los enfermos, para que sean sanados.
Metas de este tema
Las metas están escritas al discipulador, sobre el discípulo.
- Orar por sanidad si el discípulo está enfermo.
- Instruir sobre la de imposición de manos.
- Compartir experiencias y testimonios de sanidad.